En la pugna entre CONADECUS y AGRECU por caso LATAM, ¿ganarán los consumidores?

Conciliación alcanzada por la Asociación Gremial de Consumidores y Usuarios, AGRECU, en el juicio que interpusó en contra de LATAM por presuntos incumplimientos de viajes en plena emergencia sanitaria, provocó la reacción de la Corporación Nacional de Consumidores y Usuarios, CONADECUS, que ha pedido se rechace el acuerdo y se acumule la causa a su propia demanda colectiva contra la misma empresa.
 
Director de Estudio Ciudadano.

 

A pocas semanas de su presentación ante el 25° Juzgado Civil de Santiago y en forma particularmente veloz, el 1 de octubre de 2020, AGRECU llegó a un acuerdo con LATAM en el que, objetivamente, la asociación de consumidores, representada por el abogado Andrés Parra Vergara, ex abogado de CONADECUS, no obtiene nada más de lo que la empresa demandada ha ofrecido a sus clientes que no pudieron realizar los vuelos contratados con motivo de la emergencia sanitaria, excepto por lo que percibirá como costas del juicio, monto fijado en $37.000.000.

Ante esta situación, CONADECUS reaccionó y presentó el 4 de octubre de 2020, un escrito en que junto con hacerse parte de la demanda de AGRECU, denuncia un fraude a la ley y solicita al juez que rechace el acuerdo presentado por las partes y se abstenga de seguir conociendo del caso ya que el juicio de AGRECU debe acumularse al suyo, interpuesto en fecha anterior al de AGRECU, en el 23 juzgado civil de Santiago, rol C-8498-2020.

Defensa de LATAM y standard de un eventual acuerdo

El caso tiene varias aristas que quedan en evidencia al leer la conciliación de AGRECU con LATAM y el escrito de CONADECUS.

No obstante la contingencia puntual de este enfrentamiento, ambas demandas y también la de CONADECUS contra Sky Airlines, rol C-10.269-2020, ante el 13° Juzgado Civil de Santiago, tendrán que abordar una poderosa defensa basada en la fuerza mayor, el caso fortuito, la imprevisibilidad e irresistibilidad de los efectos de la pandemia, sin perjuicio de la disposición de las empresas a resolver, aunque no siempre adecuadamente, los problemas de sus clientes.

Si CONADECUS alega que el acuerdo de AGRECU con LATAM es un fraude a la ley, se obliga a alcanzar uno mucho mejor o litigar hasta que los tribunales le den la razón, si la tuviera.

El pretendido efecto erga omnes

Si bien se trata de un asunto en desarrollo, el asunto expone algunas interrogantes, como en el caso del efecto erga omnes que el acuerdo entre AGRECU y LATAM pretende generar, el cual dificultaría el ejercicio de derechos a todos aquellos que no hayan demandado aparte o no hagan oportuna reserva de derechos.

El efecto erga omnes implica que lo acordado por las partes o resuelto por un tribunal tiene valor y es oponible a todos aquellos que estén en la misma situación, aunque no se hayan hecho parte del juicio, mientras no hayan demandado en juicios aparte o no hagan reserva de sus derechos, en las oportunidades procesales que los juicios colectivos lo permiten. Sin embargo, la presentación de CONADECUS parece que evitará que AGRECU y LATAM generen el efecto erga omnes.

Representatividiad de las asociaciones de consumidores

Pero más allá de ese tipo de aspectos jurídicos, de interesante análisis, también queda en entredicho la auténtica representatividad de las asociaciones de consumidores, más allá de la formalidad de la ley, cuando una pretende cerrar un caso con un standard de solución muy discutible, donde no obtiene nada más que lo que la empresa demandada siempre ha ofrecido

Entonces, la pregunta no es legal, sino de ética: ¿Es correcto que una asociación de consumidores inicie un juicio y, muy tempranamente, pretenda transar los derechos de consumidores y usuarios, que son sujetos pasivos en todas estas acciones, con un piso de soluciones que es impuesta por la empersa, la que le paga millonarios costos judiciales?

El asunto no es nuevo en Chile ni en el extranjero y de estos casos habría que referirse con una mayor extensión en otros artículos.

Así las cosas, por ahora y en el caso puntual, es válido plantear la legítima duda sobre si, tras esta pugna entre CONADECUS y AGRECU, los consumidores ganarán algo.


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